La medida obliga a las empresas a garantizar que sus productos estén libres de cinco fungicidas y herbicidas vetados por la UE.
El Gobierno de Francia anunció que, a partir del jueves 8 de enero, suspenderá por un máximo de un año las importaciones de productos agrícolas tratados con cinco fungicidas y herbicidas prohibidos en la Unión Europea. La medida afecta principalmente a frutas y verduras como paltas, mangos, cítricos y tomates, aunque el Ejecutivo francés aclaró que la normativa no está dirigida a Sudamérica en particular, sino a cualquier país que utilice estas sustancias.
Los químicos prohibidos son mancozeb, tiofanato-metil, glufosinato, carbendazim y benomyl, que se emplean en el procesamiento de diversos cultivos. El decreto establece que las empresas deben garantizar que sus productos no contengan estos químicos y que las existencias actuales se liquiden en un plazo máximo de un mes desde la entrada en vigor de la medida.
Asimismo, Annie Genevard, Ministra de Agricultura francesa, viajará a Bruselas para discutir la decisión con sus homólogos europeos, en el marco del acuerdo comercial entre la UE y el Mercosur (Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay), del cual Francia ha sido uno de los principales críticos. La suspensión se mantendrá mientras la Comisión Europea adopta las medidas regulatorias definitivas.
