La mínima sanción provocó preocupación y frustración entre parlamentarios y la sociedad civil.
El diputado supraestatal Bastian Giesse Rougcher y otras parlamentarias expresaron su frustración y rechazo ante la decisión judicial que dejó en libertad al responsable del asesinato de una mascota en Santa Cruz de la Sierra, imponiéndole solo donar cinco bolsas de croquetas y cumplir detención domiciliaria de 21:00 a 6:00.
Giesse señaló que la sentencia constituye una burla a la Ley 700, que establece sanciones de dos a cinco años de cárcel para casos de biocidio, y pidió al Consejo de la Magistratura investigar a la jueza encargada del fallo.
“Esto ya se tiene que acabar. La vida de un ser vivo tiene importancia y los delitos contra ellos no deben considerarse secundarios”, concluyó el legislador.
El parlamentario enfatizó la importancia de proteger la vida de los animales y sentar precedentes en la justicia.
