El turismo, principal fuente de ingresos de la zona, se desploma tras la eliminación de subsidios.
La eliminación de la subvención a los combustibles provocó una caída de 70% en la llegada de visitantes al estrecho de Tiquina, afectando el turismo, transporte lacustre y gastronomía de la zona. El aumento del precio de gasolina y gas ha elevado el costo de vida y reducido la capacidad de gasto de turistas y residentes.
El encarecimiento de insumos y productos básicos también ha deteriorado la economía local y las condiciones de vida de las familias. Durante los feriados recientes, la afluencia de visitantes fue mínima, reflejando la gravedad de la situación.
La producción de trucha enfrenta competencia con proveedores peruanos, lo que debilita aún más la economía local. Los dirigentes advierten que, sin medidas de apoyo, la crisis podría generar despoblamiento y un empeoramiento de la situación social y económica.
