La acción busca proteger a los consumidores y asegurar que gasolina y diésel cumplan la normativa técnica.
La Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH) comenzó un operativo de control a nivel nacional para certificar y supervisar la calidad del combustible que se comercializa en las estaciones de servicio del país. Se tomarán muestras que serán enviadas a laboratorios certificados para su análisis y verificación según la normativa vigente.
Actualmente, la ANH cuenta con laboratorios móviles en La Paz, Cochabamba y Santa Cruz, donde se realizan análisis básicos de las muestras. La acción busca fiscalizar y validar la calidad del combustible, especialmente ante los reportes de volúmenes residuales de gasolina emitidos por YPFB.
Adicionalmente, según autoridades coordinarán con Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) la toma de muestras en laboratorios de Paraguay, país desde donde se importa el combustible, garantizando que los productos cumplan con los estándares requeridos antes de su comercialización en Bolivia.
