Preparaciones típicas como el puchero reflejan la historia, los productos locales y la identidad cultural del país.
El Carnaval boliviano se celebra con platos y bebidas tradicionales que reflejan la identidad cultural y el agradecimiento a la Pachamama.
- Puchero (valles, Potosí, La Paz): Carne de res y cordero, papa, chuño, garbanzos, arroz, repollo y frutas (durazno, peras). Símbolo de abundancia, se consume especialmente el martes de ch’alla.
- Confites (Potosí): Dulces de almendra, nuez, anís y coco, usados también para ch’allar casas y negocios. Patrimonio Nacional desde 2014.
- T’himpu (Oruro y altiplano): Carne hervida de cordero o res con arroz, papa, chuño y caldo. Consumido en festividades locales como el Anata Andino.
- Chicha de maíz (Cochabamba, Tarija): Bebida típica del Carnaval.
- Platos tradicionales (Tarija): Saice (carne, papa, arveja, cebolla, tomate) y Ranga (panza de res, papa, ají amarillo, cebolla, tomate).
- Chuquisaca: Coctel de tumbo, leche de tigre, ají de fideo, sándwich de palta y asado de chancho.
- Santa Cruz, Beni y Pando: Churrascos compartidos en familia, amigos y comparsas.
- Vallegrande (Santa Cruz): Licores artesanales de frutas silvestres como quirusilla, guayabilla y yana yana. Elaboración artesanal meses antes del Carnaval, reconocidos por la UNESCO.
El Carnaval combina identidad cultural, tradición gastronómica y celebración colectiva, adaptando ingredientes y recetas según cada región.
