Tras cuatro días de haber ingresado al hospital Gemelli de Roma por una bronquitis, el Papa Francisco, de 86 años, bromeó con los periodistas que estaban esperándolo y le han preguntado cómo se encontraba, a lo que el pontífice exclamó “Sigo todavía vivo”.

El Papa comentó frente a los periodistas, ante la pregunta de si se preocupó por su salud, que recordó las palabras de un “viejo” tras pasar por una situación similar.
“Un anciano, mayor que yo, me dijo después de una situación como esta: ‘Padre, yo no vi la muerte, pero la vi venir. ¡Es feo, eh!’”, contó el pontífice.
Al salir, Francisco visitó una de las iglesias más famosas de Roma, la Basílica de Santa María la Mayor, y oró por los niños enfermos que conoció en el hospital, según Matteo Bruni, portavoz del Vaticano.