La exautoridad asegura que no avalará contradicciones en la lucha contra la corrupción y que una persona con sentencia ejecutoriada no debe ocupar cargos públicos.
Este martes 16 de diciembre, Jaime Soliz, exdirector General de la Vicepresidencia, renunció a su cargo al cuestionar la designación del exministro de Justicia Freddy Vidovic en un alto puesto, pese a contar con una sentencia penal ejecutoriada por corrupción.
Soliz calificó la situación como una contradicción en la lucha contra la corrupción y advirtió que la presencia de Vidovic expone al vicepresidente Edmand Lara a incumplir la ley.
Vidovic fue destituido previamente como ministro tras confirmarse su condena por cohecho; sin embargo, fue reincorporado a la función pública en la Vicepresidencia. Soliz recordó que la Constitución prohíbe ejercer cargos públicos a personas con sentencias ejecutoriadas y afirmó haber advertido directamente a Lara y a Vidovic sobre la irregularidad.
El exfuncionario señaló además que estas decisiones profundizan las tensiones internas entre el vicepresidente Lara y el Gobierno del presidente Rodrigo Paz, y afirmó que su renuncia busca evitar mayor fraccionamiento institucional y político.

