A diferencia de muchos países menos desarrollados, Estados Unidos tiene la suficiente cantidad de dosis para vacunar a toda su población, así como la infraestructura necesaria para implementar su distribución.

“Tenemos un problema con la adopción de vacunas que es muy grave en Estados Unidos. Y cualquier cosa que podamos hacer para que las personas se sientan más cómodas frente a poder aceptar estos productos médicos que salvan vidas es algo que nos sentimos obligados a realizar”, indicó el Dr. Peter Marks, director del Centro de Evaluación e Investigación Biológica.
El 48,7% de las personas mayores de 12 años en EE.UU. recibieron vacunación completa y una dosis de refuerzo, según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades. Esa cifra resulta más baja en comparación a otros países con un acceso similar a las vacunas.