Activistas de las regiones acusan a Edgar Salazar de alentar el “paralelismo” y la “división” de la Asamblea Permanente de Derechos Humanos de Bolivia (APDHB) y de las asambleas departamentales de Potosí, Beni, Chuquisaca, Santa Cruz y La Paz como parte de una estrategia gubernamental.

“Este señor (Edgar Salazar) tiene un modus operandi que es usufructuar, destruir a las instituciones. Ya ha fracturado la nacional y hoy quiere pretender apoderarse de los bienes inmuebles de la nacional”, declaró Freddy Jiménez, presidente de la APDH de Chuquisaca.
Agregó que en Potosí, Beni, Chuquisaca y Santa Cruz, además de El Alto, gente de Salazar y del partido gobernante están creando organizaciones paralelas, sin ningún tipo de convicción en la defensa de los derechos humanos.
Los presidentes de las departamentales a la cabeza del Comité Ejecutivo Nacional de la APDHB se reunieron para expresar su rechazo a la toma de la sede de esta organización, además de expresar su respaldo a la presidenta Amparo Carvajal.