Las víctimas serían atraídas con empleos ficticios antes de ser trasladadas a zonas de conflicto.
Ofertas de empleos con altos salarios, bonos y oportunidades en el extranjero estarían siendo utilizadas para captar a jóvenes latinoamericanos que luego son enviados al frente de batalla en la guerra entre Rusia y Ucrania. El mecanismo de reclutamiento también fue denunciado en Bolivia.
Según familiares de los afectados, los jóvenes son contactados mediante redes sociales con promesas de trabajos civiles, pero una vez en Rusia serían obligados a firmar contratos, despojados de sus documentos y trasladados a zonas de combate sin preparación militar.
Familiares de ciudadanos bolivianos presentaron una denuncia ante la FELCC de Santa Cruz por presunta trata y tráfico de personas. La Policía y el Ministerio Público investigan la posible existencia de intermediarios y una red de captación vinculada a estos casos.
