La Octava

Todos los caminos llevan a Uyuni

Amilcar Zenteno Barrientos
Share on facebook
Share on twitter
Share on linkedin
Share on whatsapp
Share on telegram
Share on pinterest
Share on email

15 de mayo de 1892, en Oruro, el entonces Presidente Aniceto Arce remachaba con orgullo un clavo de oro en la riel, inaugurando así el ferrocarril que habría de cambiar para siempre la configuración económica de Bolivia.

Años antes, el mismo Arce, en 1889 fundaba la ciudad de Uyuni, con el objetivo de punto de conexiones para las vías férreas de los puertos en el Suroeste a los centros mineros en el noreste y de las principales ciudades al norte hacia Argentina al sur.

El 20 de noviembre de 1890, llegaba el primer tren y así empezaba la época de gloria de esta joven ciudad.

Titanes de acero cargados con plata primero y con estaño luego se detenían en Uyuni como pidiéndole permiso, para dirigirse luego a los puertos y de ahí a los hornos, alimentando la gran industria europea y americana.

Años y años de intercambio comercial hicieron pujante a la que con todo derecho se le ha denominado “La Hija predilecta de Bolivia”, pues también era punto importante para que miles de soldados se dirigiesen hacia el Chaco, la desprendida población llenaba de cuidados y afectos a los combatientes, además de que muchos lugareños no dudaron en asistir a la contienda, por eso la otra denominación de “Ciudad Benemérita”. En suma, durante gran parte del Siglo XX todos los caminos llevaban a Uyuni.

Con la decadencia de la minería, el país cambio su mirada de occidente hacia el oriente, a la explotación petrolera y agroindustrial, aún así Uyuni se mantenía viva por el ferrocarril y el comercio, hasta los años 90, cuando por las malas políticas y la capitalización el ferrocarril en gran parte del país dejo de funcionar, con ello el estancamiento de la región.

Con el siglo XXI Bolivia entra en el circuito turístico mundial, con una de las maravillas naturales: El Salar de Uyuni, con ello una gran cantidad de inversionistas en su mayoría no naturales de Uyuni, llegan a explotar este atractivo natural.

Pero, además de ellos muchos de los campesinos e indígenas de la región, duplicando su población en 20 años (de aproximadamente 10551 en 2001 a 24136 en 2020), con ello, como suele ocurrir en la mayoría de las urbes en Bolivia, se da un crecimiento desordenado, sumada a la ineficiencia de planificación municipal, que no da abasto para la cobertura ni siquiera de servicios básicos.

Vino el Dakar luego, pero dejó poco o casi nada para el mejoramiento de la ciudad, que ve con preocupación charcos por las calles en temporadas de lluvia o la desatención por los servicios de recojo de basura.

En esta situación la opinión viralizada de Frances Pelaez, calificando a Uyuni como “fea”, distrae la atención sobre la educación de la persona, (es verdad que es por demás censurable la forma en la cual se expresó), que, sobre el problema de fondo, varios internautas desviaron aun más el debate al compartir fotos majestuosas de los paisajes del Salar. Dicha situación causó todo el revuelo que sabemos de sobra, claro, no podía faltar la declaración de “persona no grata”.

Todo esto me recuerda a aquel 2012 y las palabras de la presentadora de televisión Milena Fernández, refiriéndose a Oruro con palabras parecidas a la anterior, ambas tanto Pelaez como Fernández pidieron disculpas, pero me pregunto: ¿Mejoró acaso Oruro después de semejante indignación? ¿Acaso Oruro (al igual que Uyuni) no está creciendo de forma desordenada? ¿Cuántos “Oruros” y “Uyunis” tenemos en nuestro país? ¿De aquí a algún tiempo mejorará Uyuni después de este incidente?

Es evidente que Uyuni, la “Hija predilecta de Bolivia”, no se merece tan desatinadas opiniones, pero tampoco se merece las autoridades que aprovechan el botín del turismo y la mantienen relegada y postergada.

Este marzo tenemos Elecciones locales, ya viene haciendo tiempo de que orureños, uyunenses o cualquier otro ciudadano, no sólo de ciudades intermedias, sino también de cualquier localidad sin importar el tamaño, demandemos tareas de verdad, ¿De que sirven majestuosas obras, si mi localidad no tiene agua o alcantarillado?

Share on facebook
Share on twitter
Share on linkedin
Share on whatsapp
Share on telegram
Share on pinterest
Share on email

Artículos Relacionados

Últimas Noticias

Más Noticias

error: Alerta: ¡¡El contenido está protegido !!