Grupo Interdisciplinario de Expertos Internacionales (GIEI) presenta el informe ante la OEA sobre los hechos de violencia suscitados en Bolivia el 2019, ratificando que hubo graves violaciones a los derechos humanos y masacres. Sin embargo, en el mismo se aclara que no se ha encontrado un genocidio como tal.

Jeanine Áñez, ex Presidenta, tiene un requerimiento acusatorio para un juicio de responsabilidades por el delito de genocidio en Sacaba y Senkata. El grupo corroboró el informe presentado en 2021 para tener en cuenta los hechos de violencia registrados en torno al proceso electoral de 2019.
En el informe indican que las fuerzas del orden de Bolivia utilizaron la fuerza de modo excesiva y desproporcionada, pero fracasaron en prevenir actos de violencia entre opositores y oficialistas. Dejando en claro que su trabajo como expertos no era definir si hubo un “golpe de Estado” o un “fraude electoral” en el país.
Marlon Weichert, uno de los expertos, delimitó que hubo discriminación racial contra los pueblos indígenas. Donde la justicia fue incapaz de impedir detenciones ilegales y arbitrarias, o de investigar y sancionar responsables por las violaciones a los Derechos Humanos.
“El informe no dice que el gobierno interino haya cometido un genocidio. Asimismo, se considera que los actos de violencia en Senkata, Sacaba deben calificarse de masacres, dado un gran número de ciudadanos que protestaban pacíficamente fueron asesinados por la Policía y las Fuerzas Armadas”, señaló Julian Burger, miembro del GIEI.