El nuevo comandante general anuncia una estrategia contra el narcotráfico, la trata de personas y el lavado de activos.
Este lunes 31 de agosto, coronel Adrián Javier Álvarez Arismendi, nuevo comandante general de la Policía Boliviana, anunció una lucha frontal contra el crimen organizado, narcotráfico, trata y tráfico de personas, lavado de activos y otros delitos conexos, como parte de las prioridades de su gestión.
Durante su posesión, Álvarez también comprometió medidas contra la corrupción y la implementación de mayores mecanismos de control para mejorar el servicio a la población. Asimismo, la nueva autoridad planteó avanzar hacia un nuevo modelo institucional y fortalecer la doctrina policial mediante procesos educativos, con énfasis en la prevención como herramienta para combatir la criminalidad.
El jefe policial anunció además estrategias para atender las necesidades de los más de 38.000 efectivos policiales del país y recoger las demandas de seguridad de la ciudadanía. Aseguró que su gestión buscará fortalecer la institucionalidad, la meritocracia y la cercanía con la población, comprometiendo resultados al frente de la Policía Boliviana.