La jornada, celebrada cada 3 de marzo, coincide con la firma de la CITES, que regula el comercio internacional de especies amenazadas.
En el Día Mundial de la Vida Silvestre, la Organización de las Naciones Unidas (ONU) advirtió que más del 20 % de las plantas medicinales y aromáticas están en peligro de extinción debido a la sobreexplotación, pérdida de hábitat, cambio climático y comercio no regulado. La fecha, cada 3 de marzo, conmemora la firma de la Convención CITES de 1973.
Estas especies son esenciales para la salud humana, los medios de vida locales y el patrimonio cultural. La ONU destacó la necesidad de prácticas sostenibles, regulación y conservación para protegerlas, señalando que entre 50.000 y 70.000 plantas se cosechan cada año, y más de 800 están bajo control de comercio internacional.
Millones de personas dependen de estas plantas para la medicina tradicional, y la industria farmacéutica moderna obtiene numerosos compuestos activos de ellas. El valor económico del sector es significativo, con ingresos de miles de millones de dólares en China, Estados Unidos, Corea y Europa, reflejando su importancia sanitaria y social.

