La reliquia histórica fue sometida a análisis de laboratorio y trabajos de restauración antes de ser reinstalada en la torre.
La campana patrimonial de 1797 de la Catedral Metropolitana de Cochabamba fue reinstalada en su torre tras completar un proceso de valoración, análisis de laboratorio y restauración. La pieza, de más de 500 kilos, un metro de altura y 95 centímetros de diámetro, fue sometida a trabajos especializados para reparar la unión entre la corona y el cuello y preservar su calidad acústica.
Manfred Reyes Villa, Alcalde de Cercado, informó que durante el proceso se extrajo un pequeño fragmento de la campana para su análisis en laboratorios de La Paz. Los resultados determinaron que la pieza está compuesta por una aleación de estaño, cobre, hierro y titanio.

La campana había sido retirada luego de detectarse fisuras milimétricas en la unión entre el asa y el cuello, atribuidas a fallas de fabricación y al desgaste provocado por las vibraciones de los repiques. Reyes Villa anunció que la primera fase de restauración de la torre será entregada formalmente el 29 de septiembre.