Este pasado 9 de octubre, Romina Pérez, embajadora de Bolivia en Irán, señaló que el Gobierno boliviano, condena las protestas feministas que se desataron tras la muerte de una joven que fue primero arrestada por no usar velo y luego apareció muerta en un hospital.

«Nuestro gobierno condena los recientes disturbios en Irán que son orquestados por los sionistas británicos y estadounidenses. Estamos seguros que todos los problemas se resolverán con la solidaridad y la sabiduría del querido Líder de Irán», manifestó Pérez.
Recordemos que el pasado 13 de septiembre Mahsa Amini, una joven iraní de 22 años, fue arrestada por la Policía de la Moral en Teherán por no usar un velo que la cubra, como lo establece el estricto control del código de vestimenta para mujeres en Irán.
Tres días después, la mujer murió en un hospital y desencadenó una ola de protestas feministas. El gobierno iraní señaló que murió porque tenía una enfermedad subyacente.
Desde esa fecha, miles de ciudadanos iraníes protagonizaron protestas y disturbios en distintas regiones del país islámico.
Estas manifestaciones feministas son las únicas que contiene el régimen iraní en el último mes y hasta el momento registró un saldo preliminar de 185 personas muertas, según datos de organizaciones de derechos humanos en Irán
Pérez propuso al alcalde de Tabriz, Yaqub Hoshia, crear una casa de amistad entre Irán y Bolivia, argumentando que existen muchas cosas en común entre Tabriz y las ciudades bolivianos.

