Activistas y juristas celebran fallo que envía un fuerte mensaje contra la crueldad hacia los animales.
En un fallo histórico, la justicia boliviana condenó a Diego P. Q. a cinco años de prisión, la pena máxima, por torturar y matar cruelmente a un perro en la ciudad de El Alto. El caso, seguido por la Fundación Rescata, Protege y Cambia (RPC), fue juzgado por el Juzgado Segundo de Sentencia, bajo la magistratura de la jueza Nadia Soria Galvarro.
La defensa intentó justificar el hecho alegando que el animal había atacado a los hijos del agresor, argumento desmentido por pruebas en video.
El acusado, dueño de una tienda de llantas, golpeó al perro con una gata mecánica y lo ahorcó, provocando una muerte lenta y dolorosa que se extendió por más de cuatro horas. El ataque ocurrió en febrero de 2024 y conmocionó a la población, pues el perro era propiedad del cuñado del agresor y no representaba ninguna amenaza.
La sentencia debe pasar por la fase de recursos, pero la parte acusadora exigirá su cumplimiento íntegro en el penal de San Pedro.
El abogado Diego Espinoza, representante legal y miembro de RPC, calificó la condena como un avance fundamental en la protección de los animales y advirtió que esta sentencia envía un mensaje claro contra la crueldad animal. El caso contó con el apoyo de fiscales, investigadores y activistas, y se espera que marque un precedente para futuros procesos legales en defensa de los derechos de los animales.

